martes, septiembre 26, 2006

De cuando el Giroffle arruinó la Mercé 2006

Día de autos : 25 de Septiembre de 2006.
Lugar: La cocina del monte del destino.

Autos: Lucía una espléndida mañana de Septiembre en Barcelona. Las nubes presentes durante todo el fin de semana habían desparecido dejando al sol el protagonismo climatológico de la jornada. Ante tal bondad de clima mi mujer y yo decidimos ir a pasear por el parque que tenemos cerca de casa, el Park Guell y en tan fotogénico entorno decidir qué haríamos para celebrar la festividad de la ciudad condal, nuestra ciudad.





De forma unánime decidimos invitar a unos buenos amigos a comer en casa y por la tarde, si la autoridad competente y el clima lo permite ya veríamos que haríamos, pero dado que por la tarde se pronosticaba lluvia acabamos de ligar la tarde con una partida en casa al archiconocido RisK, edición “Clone Wars”. Efectivamente más tarde comprobaríamos que el nombre del juego encajaría con aquello a lo que nos enfrentamos durante la comida.
Para comer el menú fue el siguiente:

- Rissotto de Champiñones y alcachofas al vino blanco.
- Pollo “especiado”.

El primer plato, fue elaborado por el que suscribe por primera vez. Bajo la tutela de uno de los invitados dicho primero fue elaborado siguiendo al máximo las indicaciones y las proporciones de la receta, ningún atisbo de creatividad. “El Rissotto se hace así y no de otra forma”. Desde estas líneas se invita a Eduard a que ponga la receta del arroz.
Para el segundo decidí hacer pechugas de pollo al Horno y para ello utilicé las especias que el mismo amigo que me enseñaba a hacer el Rissotto me trajo de su último viaje a Mauricio. El Kit de especias consistía entre otras de: Mostaza, Curry, Giroffle (clavo), Pimienta, Azafrán, Ciliandro,Coriandro y otras que ahora no me acuerdo.
Para hacer el pollo, este se sazonó con Mostaza un poco de pimienta y Giroffle. La cosa parecía fácil: sazonar y al horno.

El primer plato no estuvo mal para ser la primera incursión del autor en el mundo de los rissottos, creo que a todos nos gustó más o menos. Tras alcanzar un nivel digno en la calidad de la comida se procedió a servir el segundo plato.
Todo parecía correcto, el tono de la carne estaba bien, no había quedado crudo (preocupación constante del cocinero), la presentación no era la mejor pero nos dio igual ya que parecía comestible.
El pollo fue servido entre los comensales y de reojo el cocinero observó una extraña mueca en la cara de Merovingius que tras atacar el primer trozo de pollo buscaba con una mano la copa de vino mientras con la otra se tapaba la boca. Otro comensal, Lalo, habiendo ya degustado el pollo procedía metódicamente a apartar el aderezo de la superficie del pollo, lo encontré normal. A lo mejor he puesto mucha mostaza.....pensé.
Mi mujer esperaba sin tocar el pollo, mirándolo con cierta distancia. Nota: Mi mujer es alérgica a la mostaza y dependiendo de cómo y cuanta lleve el plato en cuestión la reacción es una u otra.
Tras este traveling de caras, decidí probar el pollo. Procedía buscar la parte más especiada de la pechuga, la corté y me la introducí en la boca.

De repente, dentro de mi boca se desataron los infiernos. El pollo estaba malísimo. Algo había fallado. Apenas sabía a mostaza y tenía un gusto rarísimo. Rápidamente emití el siguente veredicto en voz alta:

- Jxxxer, este pollo no se puede comer, es asqueroso.

Cual fue mi estupor al contemplar como el resto de comensales rápidamente se sumó a mi juicio con frases como:
- “Menos mal que lo has dicho , me estaba aguntando la rajada”
- “Este sabor es un carajo”
- “Muy bueno, no esta” (esta es de mi mujer).

Actuando con rapidez se tomó la decisión de finiquitar el segundo plato, buscándole una nueva ubicación directamente en la basura.
Buscando entre las especias descubrimos que la que había causado este gusto en la carne había sido el Giroffle (clavo).


A partir de aquí, todo lo relativo a la comida resultó un auténtico calvario para el cocinero, normalmente exigente en la cocina y bastante autocrítico podríamos decir que “se vino a bajo” y que su estado de ánimo le pasó factura luego cegando sus ya de por si miopes dotes para la estrategia militar.

Rápidamente se pasó al postre (que hubo que ir a buscar a la gasolinera) y pasamos a los cafés y generosos.

De ahí como el Giroffle arruinó nuestra comida de la Mercé.

5 comentarios:

Lalo dijo...

"Yo estuve allí, Gandalf, el día que la voluntad del hombre fracasó."

Mejor dicho: "Yo estuve allí, Pablo, el dia que el pollo con giroffle fracasó".

Además, me permito exigir responsabilidades y nombro a Eduard como autor intelectual de este atentado culinario. Y no quiero empezar a hablar de pruebas y documentos falsificados por Pablo para encubrir al autor intelectual... :P

Eduard dijo...

Estimado corresponsal Lalo, si bien acepto mis responsabilidades en otras incursiones en el mucnod culinario con resultados casi apocalipticos (famoso fin de año del 2004) en esta ocasión eludo las responsabilidades, pues si bien fuí el importador de la susodicha especia, mi rol fué simplemente de mensajero y como sabràs nunca deberíamos matar al susodicho.
Eso si, si debe servir para calmar los ánimos del que seguramente ahora esta hundido en el más atroz de los sufrimientos causados por el terrible atentado al pobre pollo, aceptaré gustosamente mi responsabilidad.

Pableras dijo...

Estimados Todos,

Desde la tranquilidad , y con ánimo de exculpación, afirmo que Eduard sólo actuó de traficante.

Ya que quien decidió utilizar la "Oden 66" sobre el pollo fui yo. Lo peor es que no pudimos utilizar ninguna carta ni dado octoédrico para defendernos.

Que haya paz hermanos y recordar no mires los pecados sino la fe de tu iglesia.

Lo que esta claro es que el Giroffle queda incluido en el eje del mal desde ahora mismo.

Merovingius dijo...

Hagan el favor de destruir el maldito Giroffle. Si lo guarda en el armario le corromperá todo lo que tiene alrededor, sumiendo su cocina en una segunda oscuridad.
Ahora se comprueba que Tolkien mintió descaradamente...Sauron no puso toda su maldad y crueldad en un anillo..las puso en una especia!

Garbancita ® dijo...

Y todo esto mientras se tuteaban?

Que barbaridad!

;)